China registró en julio un superávit comercial en fuerte alza, de 31.480 millones de dólares, gracias a exportaciones récord de más de 175.000 millones de dólares, anunciaron este miércoles las aduanas del país asiático, primera potencia exportadora mundial.
Ese excedente es superior a las previsiones de los economistas consultados por la agencia Dow Jones, que apostaban en promedio por un superávit de 26.000 millones de dólares.
El excedente de China -un tema tradicional de controversia con sus grandes socios comerciales como Estados Unidos y Europa- había sido en junio de 22.270 millones de dólares.
Las exportaciones de julio alcanzaron un valor récord, de 175.130 millones de dólares, en alza del 20,4% respecto al mismo mes de 2010, precisa el informe. El récord anterior databa de tan sólo un mes antes, en junio, cuando habían totalizado 161.980 millones de dólares.
Las importaciones se incrementaron un 22,9% interanual en julio, señalan los servicios de aduanas en su portal de internet.
Para algunos analistas, las exportaciones chinas podrían verse impactadas negativamente en los próximos meses por la caída de confianza de los consumidores en Estados Unidos y Europa, confrontados a una grave crisis de la deuda y a temores de una nueva recesión.
“La cifra (del excedente chino) es superior a las expectativas”, pero “vista la situación en Estados Unidos y la zona euro, podría retroceder en los meses próximos”, dijo Tang Yunfei, economista de Founder Securities, en Pekín.
Para Alistair Thornton, analista de IHS Global Insight, el espectacular salto de las exportaciones del mes de julio se debe en parte a factores estacionales.
“Las exportaciones de numerosos productos que requieren mucha mano de obra, como los textiles, están de forma general al alza en el tercer trimestre, lo cual refleja la demanda de cara a las compras de Navidades”, explica.
“Teniendo en cuenta que la mayoría de los pedidos para los próximos meses ya se han hecho, es improbable que la caída de la confianza en el mundo tenga impacto a corto plazo”, estima.
“Sin embargo (…) las recientes turbulencias en los mercados tendrán seguro un impacto en las cifras (chinas) a fines de año”, añadió el analista.
La nueva expansión del comercio exterior chino dará nuevos argumentos a quienes reclaman a China que deje que su moneda, el yan, se aprecie libremente.
Los grandes socios comerciales de China, empezando por Estados Unidos, le reprochan mantener su divisa a una tasa artificialmente baja para favorecer sus exportaciones.
