Muy trascendente el hecho de que estadísticamente la economía de Sonora se esté apuntalando como una que acelera y crece, porque así todos los elementos que hemos analizado sueltos comienzan a cobrar sentido al respecto de la expectativa que todos tenemos de que nuestro estado vuelva a crecer y sea grande otra vez.
Le cuento: el Inegi reportó el dia de ayer los resultados del cierre del primer trimestre del año, es decir como nos fue en términos de crecimiento al cierre del mes de marzo, y el dato fue positivo crecimiento del 2.7 por ciento en ese periodo y una tasa interanual —es decir de del 31 de marzo de 2015 al de este año— de 4.4% de incremento. No es de ninguna manera un mal resultado, menos en el escenario de que los dos años anteriores tuvimos indicadores francamente malos, que hablaban de un abierta desaceleración y en donde técnicamente Sonora tuvo un periodo recesivo al final del año 2014.
Son muchos, realmente muchos los factores que cuentan para que una economía como la sonorense pueda caer en una recesión, o para que crezca, no se trata de un estado pequeño o subdesarrollado, aunque con poca población, la entidad tiene una de las economías más diversas y dinámicas del país, Sonora es un fuerte productor de materias primas, en especial con el sector minero, pero también es un jugador fuerte en producción de alimentos, automóviles, autopartes, piezas para aviones, productos manufacturados como electrónicos y muchos más.
Pero también a partir de esa fortaleza de los sectores primario y secundario, el de comercio y servicios ha crecido mucho, es decir las grandes cadenas comerciales tienen datos consistentes que muestras que la economía de consumo de Sonora es importante y en particular deseable, razón por la que han apostado fuerte por venir y tener presencia en el estado.
Sonora tiene un aparato productivo enfocado en muchos casos a los mercados de exportación, su minería es eminentemente exportadora, lo mismo que las distintas industrias que participan en la estad, no se diga los sectores ganadero, agrícola y pesquero. Por eso a Sonora tiende a irle bien, cuando el dólar se encarece. Ese es un factor innegable.
Por otra parte esta el tema de la confianza, que es fundamental, sí usted tiene un gobierno, o peor aún un conjunto de gobiernos, que no permiten que las empresas tengan confianza en invertir, ya sea porque no hay planes claros de como empujar la economía, o porque no hay seguridad, o porque sus representantes se dedican a pedir mochada, o quizá todos los anteriores juntos, es común que la inversión se retraiga, se detenga o decida incluso irse de un lugar en especifico.
Por supuesto sería my simplista de mi parte culpar totalmente a ese factor como el elemento que terminó por definir el mal momento que atravesó Sonora entre 2013 y el cierre del sexenio de Guillermo Padrés Elías. Está claro que hubo una desaceleración de la economía global y que esto trajo una baja en la demanda de materias primas, algunas determinantes para la economía de Sonora como el propio cobre que se produce en nuestro estado, lo que terminó por frenar a la minería, sume usted el asunto de los derrames en en el Río Sonora y se podrá explicar porque ese sector estuvo de capa caída.
Pero a pesar de que el sector minero es importante, habrá que apunta que Grupo México no es el único jugador, ni el cobre nuestro único producto. Hubo algo más en el ambiente que detuvo, frenó y deprimió a Sonora, las conclusiones se las dejo a usted.
Lo interesante es que a partir del cambio de gobierno se gesta un cambio importante en la percepción que hay hacia Sonora, sí usted quiere pudo ser en el cierre del 2015 el empuje del cambio, y a inicios de este 2016, la perspectiva de un nuevo gobierno, nueva energía y nuevos acuerdos, esto bastó para cambiar el escenario de depresión a recuperación, de no crecer, o hacerlo en apenas 1% a tener indicadores favorables, en los que el sector primario aporta un empuje del 9.3% y el industrial uno de 7.1%, es decir Sonora está produciendo.
Pero encima de ello, Sonora está captando inversión, está llamando de nuevo la atención inversionistas nacionales, locales e internacionales y eso habla bien de como se hacen las cosas.
Lo reportado por el Inegi es el arranque de este año, y el reporte con casi 5 meses de diferencia dificulta pintar oportunamente el momento económico, sin embargo creo que adicional a lo que dice la estadística, hemos apreciado en estos meses acciones en el sentido positivo, ayer le comentaba por ejemplo de las gestiones de la gobernadora en el puerto de Long Beach, o hace un mes hablamos aquí del concepto de la “Megarregión Sonora-Arizona”, quizá usted recuerde que hace unas semanas estuvo en Sonora la embajadora de Estados Unidos en México Roberta Jacobson y que previo a su visita vino el representante de Reino Unido.
Encima las empresas sonorenses comienzan también a destacar, hace una semanas le hable del éxito de Grupo Norson, que ahora exporta a China, y así hasta agotar el espacio.
Creo que es importante decirlo, y no creo que ningún sonorense bien nacido (por citar a un clásico), pueda o deba sentirse decepcionado por el nuevo resurgimiento de nuestra economía, el contexto es que a Sonora le vaya bien, porque así a todos nos va bien, y el tema de la economía no debe tener perfil político, mucho menos partidista.
Ojalá lo entiendan claramente sirios y troyanos, porque al final de cuentas, la economía es lo más importante, sus pleitos y afanes, lo menos.
