El empresario mexicano, Carlos Slim, apuró ayer una discreta agenda de trabajo en esta capital donde mantuvo una serie de encuentros en el Departamento de Seguridad Interna (DHS) y en el Departamento de Estado.
A su arribo al Departamento de Estado, en las inmediaciones de Foggy Bottom, el empresario mexicano recibió el mismo tratamiento que se le dispensan a los más altos funcionarios gubernamentales. Rodeado por el personal de seguridad, Carlos Slim fue recibido por una funcionaria y sólo pudo saludar a la distancia a los periodistas que le aguardaban a las puertas, pero no se les permitió el acceso.
Slim participó ayer en una mesa redonda con Robert D. Hormats, el subsecretario para Asuntos Económicos.
Funcionarios del Departamento de Estado estadounidense sólo confirmaron el encuentro e informaron que no será sino hasta este miércoles cuando se ofrecerá mayor información de esta reunión celebrada en formato de mesa redonda.
El empresario mexicano llegó acompañado de su hijo, Carlos Slim Domit, así como de uno de sus asesores en Estados Unidos, Marco Antonio López, el ex mayor de Nogales y ex funcionario del Departamento de Seguridad Interna (DHS).
Apenas ayer, el principal accionista de Teléfonos de México (Telmex) y Telcel, sostuvo un encuentro con la secretaria de Seguridad Interna (DHS), Janet Napolitano.
“La Secretaria Napolitano se reunió con el señor Carlos Sim para discutir una serie de asuntos relacionados con la seguridad, en la que se destacó el compromiso del Departamento de Seguridad Interna de EU de seguir fortaleciendo la estrecha relación con México y de facilitar el flujo del comercio y viajes que benefician a las economías de ambos países”, aseguró el portavoz de DHS, Matthew Chandler, en un comunicado de carácter generalista.
