De último momento, se flexibilizó la redacción sobre la cancelación de concesiones, con el fin de no ahuyentar a potenciales inversionistas.
Las reformas a la Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario pretenden restar poder al grupo dominante, surgido en 2011 por la fusión de Ferromex, Grupo Minero México y Ferrosur, propiedad del Grupo Carso.
En el primer dictamen aprobado en el actual periodo de sesiones, los legisladores plasmaron en la ley la garantía de interconexión en las vías férreas cuando sean vías generales de comunicación.
Además, se deberán procurar las condiciones de competencia en el servicio público de transporte ferroviario y en los servicios auxiliares.
Con la precisión de que habrá garantía de interconexión, los concesionarios se otorgarán derechos de paso y de arrastre, posibilitando una mayor movilidad de carga y pasaje.
En el dictamen se advierte que a 17 años de la privatización de la industria ferroviaria, no hubo crecimiento en los kilómetros de vías férreas, y que México está en desventaja a nivel mundial en el transporte de carga.
“Esta comisión considera que la exclusividad territorial ha creado monopolios en el servicio cuando ha dejado de ser considerado monopolio natural al desagregar el servicio para garantizar la interconexión de concesionarios entre sí, toda vez que la desagregación del servicio garantiza que los concesionarios compitan entre sí utilizando las líneas existentes”, cita el dictamen aprobado.
Se explica que con la reforma se abrirá el mercado de transporte ferroviario, por lo que la totalidad de la infraestructura actual concesionada será arena de competencia intramodal.
Uno de los cambios que se introdujo al dictamen fue el de cancelar la redacción según la cual se cancelaría en definitiva una concesión si el titular fuera sancionado en dos ocasiones.
