Economistas de ambas firmas destacaron que el desempeño de la actividad económica en México estará impulsado por el buen comportamiento del mercado interno y por la economía estadounidense, la cual ya muestra algunos signos de recuperación.
Los especialistas descartaron una recesión a nivel global en el corto plazo, pues aunque aumentan las probabilidades en la eurozona, las economías asiáticas o emergentes seguirán creciendo, aunque a menor ritmo.
JP Morgan considera que este será un año complicado en el mundo, pero discuerda de la ONU de que se está al borde de una nueva recesión.
“La única región que caerá en recesión es Europa”, apunta, por lo cual estima una contracción de 0.8% en esa zona este año.
Para China prevé un crecimiento de 8.2%, para Japón de 1.3% y EU de 2.3%, lo que dista mucho de una recesión y ni por Europa quebrará ningún banco grande o saldrá algún país de la eurozona. “México dependerá más del comportamiento de EU, que de Europa”, indica.
Explica que 75% de la exportación total de México se va a EU, pese al esfuerzo que se ha hecho para disminuir tal dependencia, por lo que su economía dependerá más de su principal socio comercial.
“Entonces, como nuestra visión es positiva y optimista para Estados Unidos este año, también estamos optimistas para México”, asevera.
Diputados anticipan costo social
MÉXICO, D.F.- Es preocupante que en la problemática europea no haya un programa de ajuste a mediano plazo convincente para resolver su crisis sin afectar a la economía, dice el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.
“Ello evidencia el elevado costo social de aquella región y la vulnerabilidad a la que exponen el crecimiento global”, detalló el informe.
Según la CEFP, en el corto plazo se prevé una recesión, donde el PIB de la zona podría caer 0.4% este 2012.
Agregó que la crisis de deuda y los problemas fiscales en los países del euro han trastocado el orbe, lo cual genera riesgo de bajo crecimiento e inclusive de recesión en países avanzados.
Según el CEFP que dirige Luis Antonio Ramírez, los estragos que puede provocar la crisis de deuda aún se encuentran presentes en la memoria de la historia moderna. Enfatizó que en los 80, América Latina fue azotada por una crisis de deuda, cuyo inicio fue marcado por la moratoria mexicana de 1982 y su etapa final se determinó por la firma del Plan Brady por parte de México.
En su exposición, planteó que las condiciones de reestructuración de la deuda de Grecia que se establecieron en julio pasado parecen estar inspiradas en las soluciones a la deuda propuestas en el Plan Brady.
La eurozona encarará un horizonte de bajo crecimiento que tendrá elevados costos sociales. “Ello a pesar del poder económico, financiero y político de la Unión Europea”, enfatizó.
