Además de mantener ante los tribunales internacionales las denuncias por comercio desleal contra China, México debe evolucionar a un nuevo modelo de maquila que le permita competir con el gigante asiático, coincidieron especialistas, representantes empresariales y académicos.
En su opinión, el gobierno mexicano también debe buscar alianzas, sobre todo en los sectores más afectados por la competencia china, y promover un mayor establecimiento de fábricas en el país, mediante un nuevo modelo de maquila.
El presidente de la Sección para Asia y Oceanía del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), Sergio Ley, subraya que existe un déficit comercial con China por más de 56 mil millones de dólares, del comercio total por 66 mil millones de dólares en 2012 que incluye el comercio triangulado.
Sin embargo, dijo, “tampoco podemos poner una barrera a las importaciones chinas porque nos estaríamos dando un tiro en el pie y matando a la industria manufacturera del país”.
Lo anterior, explicó, porque 75 por ciento de esas importaciones es de bienes intermedios que China ofrece a precios competitivos y que se incorporan a las manufacturas mexicanas, mientras que el resto es de productos manufacturados de consumo inmediato.
Ante ello, el directivo considera necesario invitar a las empresas proveedoras de estos insumos a que se establezcan sus fábricas y elaboren sus insumos en el país.
“Eso crearía un círculo virtuoso: llegan más inversiones, se crean más empleos y la empresa maquiladora se convierte en industria nacional que genera más ingresos fiscales. Ese es un camino para acabar con el déficit de China”, sostuvo.
El integrante del Comce también sugirió incrementar las exportaciones mexicanas a través de alianzas estratégicas y alentar mayor inversión en el campo de la manufactura.
En entrevista con Notimex, calificó de incorrecto culpar a China por la entrada ilegal de productos debido a que la custodia de las aduanas mexicanas está a cargo del gobierno mexicano.
Al respecto, el director de la consultoría Robledo Tello y Asociados, Pedro Tello, consideró urgente contar con un sistema aduanero que detecte los embarques procedentes de China que ingresan a México vía subfacturación o al amparo de prácticas desleales de comercio.
“Ello, antes de que se internen en territorio nacional, porque hoy 80 por ciento de la industria manufacturera nacional es afectada por los productos chinos que ingresan al mercado nacional”, expuso.
Aseguró que la denuncia del sector empresarial por el ingreso de productos chinos “no sólo es un justo reclamo, sino que además es una demanda que lleva implícito que las autoridades tomen cartas en el asunto”.
Lo anterior, dijo, con el propósito de evitar que sectores productivos nacionales sean literalmente “barridos” con la pérdida de patrimonio industrial, tecnológico y de empleos.
En entrevista por separado con Notimex, opinó que México debe intensificar su actividad ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), para que las denuncias avancen con mayor rapidez, y ante la Secretaría de Economía (SE) para disminuir los tiempos de investigación sobre competencia desleal.
Por su parte, el catedrático de la Universidad Anáhuac, Arnulfo Gómez, recordó que una de las mayores afectaciones en el sector manufacturero por prácticas desleales es en el empleo.
Refirió que mientras en el año 2000 había 4.3 millones de empleos en ese sector, al cierre de 2012 la cifra fue de 4.1 millones, con una tendencia negativa.
Ante ello, propuso mantener las denuncias ante la OMC las prácticas desleales de comercio que comete China contra México, al considerar que dicha forma de negocio continuará.
Entre los casos actuales más relevantes de denuncias ante los tribunales de la OMC por competencia desleal por parte de México contra China figuran cuatro como reclamante y tres como tercero afectado.
De acuerdo con las fuentes consultadas, en México 80 por ciento de los sectores o especialidades manufactureras se ve afectado por las importaciones procedentes de China, en tanto que de 2000 a 2012 se perdieron alrededor de 200 mil empleos en ese rubro, con una perspectiva negativa.
Los sectores textil, confección de madera, plástico, herramientas, juguetes, zapato y bisutería son los más representativos y los más afectados por la entrada ilegal de productos chinos.
