Desaceleración de China, ante esto México será vulnerable

0
236
Advertisement

En un informe, Zúñíga señala que es poco probable que la mayor sensibilidad de la región ante los choques de la economía global real se vayan pronto, ya que están arraigados a la poco sofisticada estructura de exportaciones de la región. América Latina produce y exporta muy pocos productos de manufactura únicos, con excepción de México. Pero incluso en éste último, el actual contexto de crecimiento global no se debe subestimar.

Una perspectiva de crecimiento relativamente sólido en Estados Unidos difícilmente es consuelo para Latinoamérica ante la desaceleración de China. Aunque no todas las grandes economías tienen fuertes lazos comerciales directos con China (por ejemplo Colombia, que envía un alto porcentaje de sus exportaciones a Estados Unidos), todos, excepto México, tienen una alta exposición a China a través de la fuerte orientación a materias primas de sus canastas de exportaciones.

“Pero sobre todo, la presión de la contracción de las materias primas no está compensada por el crecimiento de las exportaciones de manufactura. En contraste con la década de los 2000s, este crecimiento es negativo en la mayoría de los países y sólo ligeramente positivo en México”, pone de manifiesto el documento elaborado por Bloomberg Intelligence.

Advertisement

El Índice de Complejidad Económica elaborado por el Centro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard arroja un poco de luz sobre este problema. Este índice captura dos cosas: en primer lugar, qué tan exclusivas son las exportaciones de cada país (por ejemplo, cuántos países producen y exportan los mismos bienes); en segundo lugar, qué tan ricos son los países que los exportan. El índice asigna un alto puntaje por exportar bienes que solamente algunos países exportan, así como por exportar los mismos bienes que las naciones más ricas.

Lamentablemente, las economías latinoamericanas -una vez más con excepción de México- tienen calificaciones bajas en términos de complejidad económica. Y desafortunadamente, a pesar de que existe un creciente interés en la necesidad de mejorar la complejidad económica en los círculos de hacedores de políticas públicas ?desde organizaciones multilaterales hasta ministerios de economía- esto no es algo que pueda cambiarse de la noche a la mañana. Por lo tanto, la región es susceptible a más choques por la desaceleración china.

“El hecho de que México cuente con una mayor complejidad económica, lo que al parecer lo posiciona mejor para hacer frente a la desaceleración de China, no significa que el actual contexto de crecimiento sea muy positivo”, explica Zuñiga.

Es cierto, México envía más del 70% de sus exportaciones a Estados Unidos y menos del 3% a China. Sin embargo, los lazos comerciales con Estados Unidos están dominados por el sector manufacturero, al que no le está yendo tan bien.

En segundo lugar, la canasta de exportaciones mexicana, que depende en gran medida de industria electrónica liviana, es similar a la de China, lo que hace a China un competidor temible ante la demanda global y particularmente ante las importaciones de Estados Unidos.

En este contexto, la presión sobre el yuan, controlada solamente gracias a una fuerte intervención del banco central, no debería ser subestimada como un riesgo para las perspectivas de crecimiento de México.

“México puede presumir menor sensibilidad al actual contexto de crecimiento global; pero aun así, es poco probable que salga completamente ileso”, reiteran desde Bloomberg Intelligence.