Como un sector con alto potencial de crecimiento se han posicionado los servicios. De hecho, precisamente este rubro ha impactado positivamente la evolución del Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) en sus últimas tres mediciones (febrero, marzo y abril) y los analistas prevén que este impacto se mantendría en los próximos meses.
Sin embargo, la exportación de servicios es una actividad que no se encuentra lo suficientemente estandarizada a nivel global y Chile no es la excepción.
Actualmente, en nuestro país existe una veintena de normas que abordan la exportación de servicios -desde acuerdos de doble tributación hasta la Ley de la Renta-, más una serie de oficios del Servicio de Impuestos Internos (SII) y Aduanas. A esto se suma que no se ha establecido un organismo técnico encargado de la facilitación de las exportaciones de servicios, que pueda prestar apoyo a las empresas en su desempeño internacional. Esta situación ha producido un significativo vacío de conocimiento sobre la operatividad y la regulación del comercio de servicios por parte de las propias empresas y del sector público vinculado a esta materia.
“Los exportadores de servicios operan en un ambiente complejo, donde las normas aplicables carecen de la suficiente homogeneidad y consistencia. Estas normas además están disgregadas en diversos cuerpos jurídicos. La conjunción de estos factores trae como consecuencia incertidumbres, inequidades y pérdidas de competitividad internacional”, señala Joaquín Piña, autor del “Manual para el Exportador de Servicios”, documento que acaban de finalizar Direcon, ProChile, Sofofa y la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), y que será presentando el próximo miércoles.
Cerca de un año estuvieron estas cuatro entidades trabajando en esta guía que, en concreto, estandarizará los principales procedimientos a la hora de salir con servicios al mundo.
¿Cómo acceder a los mecanismos de fomento?
El documento aborda temas concretos, desde cómo acceder a los mecanismos de fomento, hasta una síntesis de las interpretaciones que el SII ha dictado en diversos oficios sobre esta materia, explica el presidente de la CCS, Peter Hill.
Un ejemplo: no es lo mismo realizar el servicio en Chile o trasladarse al lugar donde está el cliente. De acuerdo con el manual, si el servicio se realiza 100% desde Chile y cumple con los requisitos de Aduanas, la operación puede considerarse una exportación calificada y, por ende, acceder a los mecanismos de fomento que operan para los envíos de mercancías, como por ejemplo emitir facturas exentas de IVA.
Fuera de este tipo de beneficios quedan los servicios que no se exportan íntegramente desde Chile.
El manual se difundirá en regiones. De hecho, ya se están organizando seminarios en Concepción, Antofagasta y Valparaíso, adelanta el titular de la Direcon, Andrés Rebolledo.
