El consorcio conformado por la brasileña Braskem y la mexicana Idesa concluyó ayer la firma del financiamiento por 3,200 millones de dólares para el proyecto Etileno XXI, realizando con ello la transacción financiera más grande en la historia del sector petroquímico en América Latina.
Este financiamiento se estructuró con siete agencias oficiales, que incluyen dos de crédito a la exportación (Canadá e Italia), dos organismos multilaterales (IDB y el IFC), y tres bancos de desarrollo (Brasil y México), además de 10 bancos.
Además, informó el consorcio, se contará con la participación de 10 bancos comerciales que realizarán financiamientos bajo plazos variables y con distintos esquemas de garantías por un total de 600 millones de dólares.
Anunciado desde el 2010, producirá un millón de toneladas anuales de polietileno para suministrar a empresas mexicanas y reducir las importaciones.
El complejo petroquímico Etileno XXI se ubicará en Nanchital, Veracruz, donde, a través de un crácker de etano provisto por Petróleos Mexicanos (Pemex), se convertirá en el complejo petroquímico más moderno en América Latina, en el que se espera crear 9,000 empleos durante la fase de construcción y 3,000 empleos directos e indirectos una vez que inicie operaciones.
Braskem Idesa anunció también que la preparación del terreno y la primera fase de construcción, que comenzó en octubre del 2011, se ha completado y que a partir de noviembre de este año, se inició la segunda fase que consiste en ingeniería de detalle, adquisición de equipo, construcción civil y electromecánica.
“El complejo estará concluido en el primer semestre del 2015”, reiteró el consorcio. Con su funcionamiento, se sustituirán hasta 2,000 millones de dólares en importaciones de polietileno que se utiliza en diversos procesos de transformación, comerciales e industriales.
