La Secretaría de Economía anunció que para frenar la entrada de acero chino subvaluado mantendrá por seis meses más la protección a la placa, planchón, alambrón y lámina rolada en frío y en caliente nacionales.
El anuncio publicado en el Diario Oficial de la Federación también es para aquellos países con los que México no tiene tratados de libre comercio. El decreto entra en vigor hoy y estará vigente en los próximos 180 días naturales, a partir del día siguiente a su publicación.
La dependencia ratificó el arancel del 15 por ciento a 97 fracciones arancelarias, que corresponden a mercancías del sector siderúrgico.
“Resulta necesario y urgente volver a establecer esta medida a fin de seguir generando temporalmente el espacio para que se instrumenten los procedimientos legales mediante los cuales la industria integre su defensa”, indicó.
Planteó que es necesario repetir la medida para que la industria siderúrgica nacional pueda defenderse en contra de prácticas comerciales desleales.
La dependencia abundó que de octubre a la fecha los países han aumentado sus investigaciones antidumping, fijación de cuotas compensatorias, salvaguardas e incrementos arancelarios para defender sus respectivas industrias siderúrgicas.
El 7 de octubre de 2015 se publicó en el DOF el aumento temporal del arancel de importación expuesto en la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación.
La dependencia también modificó diversos programas de promoción sectorial, con el fin de incorporar, de forma temporal, diversas fracciones arancelarias para beneficiar a los sectores industriales más sensibles como el eléctrico, electrónico, automotriz y de autopartes.
La semana pasada algunos académicos pidieron duplicar el arancel para las importaciones de acero a México, de 15 a 30 por ciento, para proteger a la industria ante la llegada de productos, principalmente asiáticos, que entran al país con precios más bajos y que han ocasionado que la producción nacional haya caído casi cuatro por ciento en 2015.
Explicaron que el incremento del arancel no sólo protegería a la industria siderúrgica, sino que también impulsaría la economía nacional.
