El nuevo órgano relacionado con los sectores de autotransporte, aviación, ferroviario y marítimo, tendrá autonomía técnica y operativa para realizar sus funciones, como ha solicitado el sector privado.
Entre sus actividades están: emitir recomendaciones para la elaboración, modificación y cancelación de normas mexicanas y normas oficiales en materia de transporte, así como reglamentos, lineamientos, circulares y demás instrumentos administrativos, que antes se realizaban en los comités de normalización.
En el caso de aviación, luego de diversos accidentes que han causado pérdidas humanas, especialistas del sector han insistido, en varias ocasiones, en la necesidad de que las investigaciones pertinentes se realicen de manera autónoma y que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ( SCT ) “no sea juez y parte”, como sucede en la actualidad.
Los accidentes de autotransportes en las carreteras del país también se han convertido en tema prioritario para la SCT, por ello encargó a un grupo de especialistas la revisión de la Norma 012, sobre pesos y dimensiones; sin embargo, el resultado no ha sido del agrado del sector empresarial, que considera que no se toman decisiones y solamente “se patea el bote” en cuanto al peso máximo a circular.
