Este crecimiento mantiene al sector exportador guatemalteco como el segundo en importancia en su país, detrás del sector comercio, con un 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y una generación de 1,5 millones de empleos.
Haciendo un repaso de los logros de Guatemala, la directora de Competitividad de Agexport, Fanny Estrada, aseguró que el país “hizo la diferencia en América Latina” al aportar un crecimiento positivo, al igual que El Salvador, los dos únicos países en esta senda en la región, según la asociación, que no ofreció comparaciones con otros países.
“El mercado global está comprándole a Guatemala más cantidad, pues el volumen creció 14 % y en valor solamente 2,4 %, eso significa que vendimos más cantidad pero los precios estuvieron más bajos”, explicó la directiva.
En el caso de la tercerización de servicios, estos siguen con una tendencia al alza y se estima que el valor exportado por los diferentes subsectores alcanzará la cifra récord de 1.013 millones de dólares.
Estos resultados “suman a las estimaciones que hace Agexport” con relación al cierre anual en las exportaciones de productos, las cuales se preven que cierren el año con un ingreso de divisas de 11.069 millones de dólares.
La diversificación de productos no tradicionales suma el 74,5 % del total exportado en el año, lo cual le dejará al país un monto de 8.245 millones de dólares por venta al extranjero.
“Esto significa un 2,8 % más que en 2014. En ese sentido, el Sector de Vestuario y Textiles continúa siendo el primer producto de exportación de Guatemala”, especificó Estrada.
En el caso del Sector de Manufacturas, los productos farmacéuticos tuvieron un crecimiento del 20,5 %; el vidrio y las manufacturas un 27,6 %, plásticos un 4,1 % y cosméticos el 0,5 %.
En total, las exportaciones del sector manufacturero ascenderán a 3.960 millones de dólares, con un crecimiento del 8 % y abarcando un 48 % en las ventas al exterior de “no tradicionales”.
A este propósito se pronunció la gerente de la división de manufacturas de la entidad guatemalteca, Aida Fernández, quien dijo ver “mucho potencial” en el sector manufacturero porque hay productos que tienen un gran crecimiento, como los diversos de la industria química (27,2 %), los vehículos y material de transporte (31,9 %), aparatos de registro y reproducción de sonido (59 %), harinas de cereales (50,4 %) y otras manufacturas (43,8 %).
En el caso del sector agrícola no tradicional la tendencia ha sido el consumo de productos naturales, nutritivos y saludables; como las frutas frescas y congeladas que tendrán un crecimiento de 7,8 %, en el que destacan las exportaciones de productos como mangos, melones y sandías, frambuesas y moras, limones, piñas macadamia y otras.
En el sector agrícola, el subsector de plantas ornamentales, flores y follajes tiene un crecimiento del 14,9 %, y el sector de servicios registra una cifra récord de 1.013 millones de dólares.
Las perspectivas para el 2016 son un crecimiento de las exportaciones totales de bienes entre un 4,5 % y un 5,5 %.
En el caso del sector de servicios se estima en un 13 % al 14 %.
Dicho crecimiento será producto del comportamiento de la economía de los Estados Unidos y el efecto que esto transmite a las economías regionales, principalmente Centroamérica y México.
El presidente de Agexport, Rolando Paiz, dijo que reciben el próximo año con la expectativa de “lograr mejoras en materia de logística”, esperando que se concreten los proyectos para la modernización y eficiencia en puertos y aduanas que reduzcan costos y faciliten el comercio.
Además, agregó, “estamos a la expectativa de mayores reducciones en los costos del transporte y la logística, continuar con los de energía eléctrica y trabajar con el nuevo gobierno en tres áreas: políticas públicas que resuelven brechas trasversales de competitividad; agenda legislativa y proyectos específicos a corto y mediano para activar y potencializar las exportaciones”.
Todo esto tiene el objetivo de “mejorar la competitividad y generar un clima de negocios atractivo para la inversión extranjera directa”.
De seguir por esta senda, esperan que en 2020 halla 2,6 millones de personas empleadas en la exportación, lo que significa 3.869 millones de quetzales de IVA por consumo de trabajadores (507 millones de dólares) o 4.000 millones de dólares en nuevas inversiones.
