México es un país considerado como un conector de países debido a que cuenta con ciertas ventajas ya que tiene 3 mil km de frontera con el mercado más grande del mundo, 11 mil km de litorales en los océanos Pacífico y Atlántico, amplio acceso a diferentes mercados, acuerdos comerciales con 44 países, mercado potencial superior a mil millones de consumidores, una amplia infraestructura: 78 aeropuertos, más de 27 mil km de vías férreas, 84 terminales intermodales, más de 70 mil km de carreteras y caminos, 13 corredores intermodales y 117 Puertos Marítimos.
En este sentido nuestra logística es capaz de conectarnos a las cadenas globales de valor gracias a que las exportaciones de manufactura de México son superiores a las exportaciones del resto de los países de América Latina en su conjunto; claro ejemplo de esto es que somos el 6° proveedor aeroespacial de EU, el 8° productor automotriz y el y 4º exportador de vehículos nuevos, el 1er exportador de TV de pantalla plana a nivel mundial y el 1er exportador de dispositivos médicos de Latinoamérica y principal proveedor de EU.
Esta situación podría ser cada vez mejor si se lograra fortalecer más nuestro sistema de logística ya que se obtendrían beneficios tales como: fortalecimiento del mercado interno, mejora en la competitividad de exportaciones, creación de empleos especializados y la reducción del costo logístico de la cadena de suministro, entre otras más.
