La Unión Europea (UE) adelantó que propondrá el próximo fin de semana la ampliación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con México, con el objetivo de acrecentar más los flujos comerciales y de inversiones.
El planteamiento lo harán Herman van Rompuy, presidente del Consejo de la Unión Europea, y José Barroso, presidente de la Comisión Europea, a Enrique Peña Nieto, presidente de México, cuando se reúnan en la Cumbre UE-América Latina y el Caribe, a celebrarse en Chile el 26 y 27 de enero.
“La negociación sobre el TLC se va a tratar en la reunión bilateral; parece un poco complicada para ambas partes porque es como si se negociara un nuevo acuerdo, pero es una necesidad”, dijo Marie-Anne Coninsx, embajadora de la UE en México.
Coninsx adujo que si bien el TLC fue un acuerdo “modelo” cuando entró en vigor, en el 2000, al incluir aspectos de concertación política y cooperación, ha quedado “desactualizado” frente a los nuevos tratados que ha firmado la UE, como los de Perú y Colombia.
La ampliación del Tratado con México podría abarcar áreas como compras públicas, agricultura, protección de inversiones, denominaciones de origen, servicios, propiedad intelectual y barreras técnicas al comercio.
En particular con México y en general con América Latina, la UE quiere promover más sus flujos de Inversión Extranjera Directa (IED), poniendo especial énfasis en las alianzas entre las regiones, una cuestión que será el tema central de la Cumbre.
En su TLC, México y la UE no liberalizaron una lista de productos agropecuarios, entre los que se encuentran maíz, trigo, cebada, frijol, sorgo, leche, queso, manzana, bovinos, porcinos, aves, ovinos, caprinos, azúcar y chocolates.
