La crisis de Europa ya está contaminando a México vía comercio, con la contracción de inversión directa y vía financiera, coincidieron el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, y el subsecretario de Hacienda, Gerardo Rodríguez.
Al participar en distintos seminarios paralelos a la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), el banquero central precisó: “México no ha escapado ni escapará a los efectos de la crisis”. Y añadió que las políticas fiscal y monetaria se han ido adaptando para mitigar el evidente impacto del deterioro económico externo.
“La crisis nos ha obligado a realizar una coordinación diferente de políticas monetarias y financieras para establecer buffers que mitigan, pero no evitan la contaminación”, respondió.
Al participar en el seminario “Fortaleciendo a la eurozona”, el banquero fue más explícito con el subdirector gerente del FMI, David Lipton, al responderle que algunas corporaciones europeas han reducido sus activos, contraído la inversión y otras incluso ya han salido del mercado.
“La crisis se ha transmitido a través del canal del comercio mundial, de la volatilidad financiera, también porque ha motivado un menor dinamismo de Estados Unidos que es nuestro principal socio comercial. También así nos pega”, comentó.
