México requiere una visión integral encaminada a solucionar los problemas que afectan al sector transporte para aprovechar mejor la infraestructura del país, incrementar la conectividad, y generar una economía más integrada al comercio.
El transporte ferroviario presenta problemas de concentración, el segmento de autotransporte se encuentra “atomizado” por los “hombres-camión”, y el portuario se está ante un riesgo de sobreinversión en lugares no requeridos, expresó el Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC).
La apertura comercial emprendida en las últimas décadas contribuyó de manera importante al crecimiento del país, pero se debe complementar con una política que contribuya al desarrollo del transporte para facilitar el intercambio comercial, apuntó CIDAC en su estudio Acciones Cruciales: Competencia y Regulación.
Pero esa visión integral no puede limitarse exclusivamente a la solución de problemas en los segmentos ferroviario, autotransportista y portuario; sino también a la elevar los estándares de infraestructura carretera que faciliten el comercio con EU, principal socio de México.
De acuerdo con el documento, 23% del sector transporte corresponde a autotransporte de carga, 19% a transporte terrestre de pasajeros, 19% a transporte aéreo, 6% a transporte ferroviario y 2% al transporte por agua. El porcentaje restantes se refiere a servicios relacionados con el transporte por ductos y turístico.
La propuesta del CIDAC, en materia portuaria, contempla modificar la Ley de Inversión Extranjera y la Ley de Navegación para eliminar las barreras de entrada a los extranjeros que no pueden tener más de 49% de las acciones de firmas prestadoras de servicios.
Tampoco pueden hacer cabotaje (servicio de transporte entre puertos domésticos), y para que la embarcación sea abanderada como nacional, debe ser propiedad de un mexicano.
Estima que al quitar una barrera, de entrada se modificaría el escenario y se tendrían ganancias significativas en términos de eficiencia derivadas de una mayor competencia entre ellas y con empresas extranjeras, que funcionan bajo niveles de calidad más rigurosos. En el segmento autotransportista, destaca que técnicamente las empresas mexicanas no deberían tener obstáculos para cruzar la frontera ni las estadounidenses para pisar terreno nacional y es necesario que los gobiernos lleguen a una cuerdo para eliminar esa barrera.
“Si las empresas pudieran ahorrarse el costo del transporte transfronterizo, lograrían una mejor asignación de sus recursos con menores costos”, apuntó el CIDAC.
En materia aeroportuaria, denunció una falta de coordinación entre el transporte aéreo y terrestre, como los autobuses, para ofrecer un mejor servicio de traslado de pasajeros.
Para solucionar el problema, sugiere incrementar infraestructura terrestre eficiente y cercana a los aeropuertos, lo cual señala, requeriría inversión pública en infraestructura.
El reto sería contar con aeropuertos mejor conectados con las ciudades en donde se encuentran y los alrededores, lo cual se reflejaría además, en una reducción del costo total del transporte, tanto para pasajeros como para carga.
