México ya aprovecha la guerra comercial China-EU

De los productos con aranceles contra China, las exportaciones mexicanas de pescados y derivados aumentaron 41.1%. México (El Economista) - La imposición de medidas arancelarias en el 2018 por parte de Estados Unidos en contra de China brindó a México nuevas oportunidades comerciales como proveedor de la economía más grande del mundo, detalló Luis de la Calle, director general de la consultoría De la Calle, Madrazo, Mancera (CMM).

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Como resultado, ciertos productos de exportación de México ya han aumentado en detrimento de productos chinos.

Con el fin de mostrar esta capitalización de las oportunidades de exportación para México, CMM analizó las importaciones de Estados Unidos en aquellas fracciones arancelarias, en las que las aduanas estadounidenses impusieron aranceles en contra de China.

Para los 3,681 productos provenientes de China con aranceles, las importaciones totales de Estados Unidos crecieron 9.1% anual en el 2018. China fue capaz de aumentar sus exportaciones por encima del promedio de crecimiento global en estos productos, con un aumento de 9.8% durante el 2018.

Asimismo, México subió sus exportaciones a Estados Unidos en dichos productos en 11.5%, es decir, 1.7 puntos porcentuales más que el crecimiento de las exportaciones chinas al mercado estadounidense.

De los productos con aranceles contra China, las exportaciones mexicanas de pescados y derivados aumentaron 41.1%, superando 15,000 millones de dólares en el 2018.

También destacó el crecimiento de maquinaria no eléctrica de 18.7%, con exportaciones totales por encima de 60,000 millones de dólares.

Como parte de su análisis, De la Calle destacó que México desplazó a China como principal proveedor de Estados Unidos en 20 productos.

Desde otro ángulo, enfatizó que los aranceles que Estados Unidos imponga a las exportaciones chinas crean un incentivo para que México importe insumos chinos, los transforme y exporte a Estados Unidos.

Esto, aun si México no cumple con la regla de origen del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) o del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), añadió.

En general, los productos chinos se verían beneficiados, ya que podrían entrar a México a un costo mucho menor al arancel de nación más favorecida (NMF), en vez de pagar el arancel prohibitivo de Estados Unidos, o ninguno en el Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX).

En la OMC, cada nación establece topes a sus aranceles y está obligada a dar a todos la condición de NMF, expresión que parece sugerir que se trata de algún tipo de trato especial para un país determinado, pero que en realidad significa cobrar sus respectivas tarifas a la totalidad de miembros por igual.

En el 2017, Estados Unidos importó un total de 2,342 bienes intermedios de China, sujeto a aranceles punitivos por un valor de 89,000 millones de dólares. La mayoría de estos insumos son maquinarias no eléctricas (27%), minerales y metales (17%), maquinaria eléctrica (16%) y químicos (16%).

Independientemente del curso variable que tomen las fricciones comerciales en China y Estados Unidos, la sola amenaza de posibles conflictos crea un incentivo para que México se posicione en ambos mercados.

En un evento organizado por el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), De la Calle dijo también que es paradójico que suceda así, ya que hace 30 años China diseñó su política de exportación en términos del desplazamiento de México en Estados Unidos.

Ahora, el futuro del comercio de América del Norte en parte consiste en que México se consolide como una plataforma de exportación al mundo, incluida China. “Las fricciones comerciales son un buen pretexto para hacerlo, en la medida que se asegura la integración competitiva de América del Norte”, dijo.