Panamá se suma de último al barco de la integración económica de Centroamérica, pero con grandes expectativas de aportar su plataforma logística como centro de distribución de mercancías de la región hacia otros destinos como Estados Unidos, la Unión Europea, Asia y Suramérica, y con un proyecto de ampliación del Canal que ya está impactando la economía a nivel regional. Sin embargo, la tarea no será tan fácil, ya que los países centroamericanos también están creciendo en infraestructura y servicios aéreos y portuarios.
Respecto a esto el vicepresidente de Manzanillo International Terminal, Carlos Urriola, advirtió que no podemos continuar con ese conformismo cortoplacista, porque el resto de los países de la región están yendo más rápido que nosotros. Urriola aseveró que a diferencia de Centroamérica, que tiene un sector productivo muy fuerte y además está incrementando su oferta de servicios, el único producto que tiene Panamá es mover carga a través de su sistema logístico; es decir, por aire, mar y tierra de un destino a otro. “Debemos dejar de pensar que somos los únicos, comenzar a perfeccionar nuestro sistema, principalmente en lo que se refiere a la conectividad de los activos logísticos, que ofrezca a la región servicios más eficientes y costos más competitivos”, aseguró.
