De esta manera, Leticia Armenta, directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey, afirmó que al igual que los ciudadanos, el Banco de México (Banxico) deberá adoptar una posición más proactiva en política monetaria para desligarse de las decisiones que tome la Reserva Federal de Estados Unidos y elevar su tasa de interés referencial.
Por lo anterior, la especialista afirmó que así como el gobierno debe ajustar su gasto para enfrentar los menores ingresos por la venta de petróleo, la población en general tiene que ejercer un consumo responsable para preservar la economía familiar de los embates que provoca la volatilidad financiera global.
“El ciudadano en general, lo que tiene que hacer es ser como todo consumidor, muy hábil en la comparación de precios, ver qué productos está consumiendo y qué puede ser sustituido por otro con precios menos altos”, señaló la economista.
Y lo que sucede, es que en las últimas jornadas el dólar se ha cotizado en máximos históricos de más de 19 pesos. Tan solo en lo que va de este 2016 el peso mexicano acumula una depreciación de 7.16 por ciento frente al dólar, colocándose como una de las más afectadas a nivel global, solo superada por la caída de 11.10 por ciento que reporta la moneda argentina.
Sin embargo, si se toma como base a julio de 2008 (cuando comenzó la crisis financiera mundial), el peso mexicano se ha depreciado cerca de 75 por ciento, mientras que la moneda brasileña (por ejemplo), se h devaluado 165 por ciento en ese mismo lapso.
Leticia Armenta dijo que en los próximos meses diversos fabricantes, comerciantes o tiendas de autoservicio y departamentales ya no podrán seguir absorbiendo el apremio que genera el alza en precios de bienes y materias importadas, por lo que se verán en la necesidad de trasladar al alza al precio final al consumidor, lo que generará presiones al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
“Mucho depende de la posición de cada ciudadano, en este sentido no podemos hablar en términos generales, uno de los efectos nocivos que tienen los movimientos en el tipo de cambio en el conjunto de la economía, pues es a través de los costos de las mercancías que son importadas, es ahí en todo caso, en donde el ciudadano común tendría que estar al pendiente porque seguramente algunos productores comenzarán a elevar sus precios dado que han estado recibiendo este costo más elevado, lo han contenido en la generalidad, pero algunos van a empezar a trasladar este mayor costo”, comentó.
La analista consideró que al término del presente año, el INPC se colocará en alrededor de tres por ciento, con lo que la Junta de Gobierno del Banxico cumplirá su meta de colocar a dicha variable entre dos y cuatro por ciento.
“El tres por ciento que se ha utilizado como meta creo que es factible que se cumpla, toda vez que el Banco de México ha estado reiterando que estará atento a los movimientos en precios y en su momento, si las cifras así lo demuestran, estará modificando su actuación justamente con el propósito de contener una inflación extrema”, explicó.
De tal manera, consideró que el banco central deberá adoptar una posición más proactiva y deslindarse de las decisiones que tome la Reserva Federal de Estados Unidos en materia de tasas de interés, con el objetivo de fortalecer la confianza para el mercado mexicano.
“Eso ocurrirá en el momento en que los indicadores de inflación estén demandando una actuación más agresiva por parte del banco central, entonces, es algo que incluso el gobernador del BANXICO ya ha puesto en antelación”, comentó.
