La Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos, se pronunció por concretar un Pacto Social Campesino que permita reducir durante esta Administración Federal en más de un 30 por ciento las importaciones de granos básicos como maíz, trigo, arroz y sorgo.
Asimismo, aseguró que lo anterior se pude lograr impulsando la agricultura familiar en más de 4 millones de unidades agrícolas de las 5.4 millones que existen en el país pues ello también permitiría reducir la pobreza alimentaria.
Sobre el particular, Emilio López Gamez, Secretario de Formación Política y Capacitación de la CIOAC, advirtió que de no ser considerada la clase campesina en el Plan Nacional de Desarrollo que debe elaborar el Presidente Enrique Peña Nieto y este sector no se integra al Pacto por México, difícilmente tendrá operatividad y resultados favorables la Cruzada Nacional contra el Hambre, acción que puede quedar en “ficción jurídica”.
En ausencia, por motivos de salud, del Secretario General de CIOAC, Federico Ovalle Vaquera, Emilio López Gámez, dio a conocer que esta organización junto con otras agrupaciones trabajan con diputados y senadores para que sus propuestas de política pública sean incluidas en el Plan Nacional de Desarrollo.
Durante una entrevista posterior a la ceremonia de celebración del 50 aniversario de fundación de la CIOAC, llevado a cabo en el auditorio del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN), agregó que para alcanzar un cambio verdadero en el campo es indispensable rediseñar el Programa Especial Concurrente y garantizar Reglas de Operación flexibles en los programas sociales.
Entre los programas que reclaman una reingeniería está el Programa Ingreso Objetivo que opera la Sagarpa y el cual podrá ejercer en 2013, 150 mil millones para 200 mil beneficiaros dentro de los cuales no están incluidos los 4 millones de unidades de producción pequeña que existen en el campo mexicano.
Lo anterior demuestra disparidad en las políticas públicas, dijo, al enfatizar que México reclama modificar políticas públicas macroeconómicas y de ahí una reformulación del Programa Especial Concurrente que junto con un Pacto Social Campesino se logre impulsar la agricultura familiar que resuelva el problema de producción de alimentos.
México importa el 35 por ciento de maíz, el 56 por ciento de trigo, el 85 por ciento de arroz y el 95 por ciento de soya , si se logra una política agrícola equilibrada, en seis años podríamos tener una reducción en las importaciones de estos granos básicos de hasta un 30 por ciento.
