Vietnam fue precisamente el séptimo cuando hace unos días la Asamblea Nacional le dio el voto final, considerando que será un elemento dinamizador de su comercio exterior y un paso de avance hacia la integración y la inserción de su economía en el mercado global.
Antes lo habían hecho los congresos o parlamentos de México, Japón, Singapur, Nueva Zelanda, Australia y Canadá, mientras aún deben ratificarlo los de Brunei, Chile, Malasia y Perú.
Durante la reunión en Tokio, los negociadores también establecerán las reglas sobre la aceptación de los futuros miembros del CPTPP.
Entre estos pudieran estar Tailandia, Indonesia, Corea del Sur, Colombia, Taiwán (China) y el Reino Unido, luego de su inminente salida de la Unión Europea.
El originalmente llamado Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica fue firmado en febrero de 2016 por una docena de naciones entre las que se contaba Estados Unidos, pero este se retiró a los tres días de entrar Donald Trump a la Casa Blanca y casi lo hizo naufragar.
Los países que permanecían interesados sostuvieron varias rondas de negociaciones para reflotarlo sin que la operación de rescate lo llevara a perder la esencialidad y la conveniencia de sus principios, estándares y normas, un esfuerzo que cuajó en marzo último en Chile.
Considerado uno de los mayores acuerdos comerciales del planeta, el CPTPP constituirá un mercado de 499 millones de personas, eliminará más del 65 por ciento del universo arancelario de sus firmantes y abarcará cerca del 15 por ciento del comercio mundial.