Dentro de la región de Norteamérica, el sector automotriz de Canadá tiene más ventajas competitivas frente a México, ya que la hoja de maple, cuenta con una política industrial articulada que incluye un respaldo pleno por el gobierno federal y con recursos monetarios (federales y estatales) para que la manufactura incluya un mayor contenido local de autopartes.
Éste es un reto para México, pues a pesar de ser el primer exportador de autopartes hacia Estados Unidos, actualmente importa 15 mil millones de dólares, y carece además de un plan industrial comparable con el de Canadá, dijo en conferencia de prensa, Indira Romero, funcionaria de la Unidad de Comercio Internacional e Industrial de la Sede Subregional de la CEPAL en México.
Así, en las oficinas de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), la funcionaria de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), precisó que a pesar de lo anterior, y de que el sector automotriz de México tenga un mayor peso específico en la economía de este país, no se cuenta con los apoyos que se requieren para acrecentar las ventas de vehículos nuevos, y la creación de más empresas de autopartes.
Por otra parte, en México el destino de esta industria está en manos de las grandes corporaciones automotrices, por lo que la tarea del gobierno, asociaciones automotrices, y otros agentes involucrados, es la de asegurar que este país siga siendo atractivo para la inversión. Ello requiere mejorar la logística, facilitar el comercio y homologar las capacidades de la fuerza laboral, y diversificar el destino de las exportaciones.
En México se mantiene la dependencia a las decisiones de las armadoras sobre todo de las tres de Detroit, de Nissan y Volkswagen, principalmente. Con un mercado interno débil y un poder adquisitivo insuficiente.
Si bien en la crisis, las decisiones de las corporaciones automotrices han beneficiado al sector automotriz de México, las ventajas de este país siguen siendo las mismas; la cercanía geográfica con Estados Unidos; el costo de la mano de obra más barato que en ese país; y acceso a otros mercados.
Canadá pretende posicionarse como un lugar benéfico para desarrollar tecnología del futuro, es decir, ofrecer y producir más vehículos eléctricos e híbrido, gracias a los apoyos coordinados y decididos del gobierno, y empresas privadas, universidades, entre otros organismos.
Canadá busca tener 500, 000 vehículos eléctricos en circulación para el año 2018, en donde la provincia de Ontario ha otorgado subsidios de hasta por 10, 000 dólares canadienses para que el consumidor adquiera vehículos eléctricos.
Y han sido tales los resultados de las políticas de ese país, que la empresa Magna International, no sólo es una de las más grandes e importantes de Canadá, sino que también lo es a nivel mundial.
Y México como país no tiene planes de adopción de vehículos más amigables con el medio ambiente; de hecho se ha avanzado muy poco en materia de políticas ambientales para la industria automotriz, dijo la funcionaria.
El sector automotriz canadiense representó el 10% del PIB manufacturero en 2009; con inversiones por 18, 000 millones de dólares; mientras que en México la participación del sector en el PIB fue de 17.5%, con inversiones por casi 22 mil millones de dólares.
Por otra parte, no hay que descuidar que a mediano y largo plazo, en el plano internacional China e India, se podrían convertir en jugadores principales del sector, junto con Corea, Estados Unidos, y Europa, dijo la funcionaria.
