Frente a la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y la apertura comercial que ha tenido el país desde 2008, se requiere de una reforma estructural a toda la legislación de comercio exterior y aduanas para no causar y revertir daños a la actividad industrial nacional, señaló Gunter Maerker, presidente de la Comisión de Aduanas de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).
Durante la conferencia mensual del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Comercio Exterior (IMECE), explicó que desde la desaparición de cuotas compensatorias con China en 2008, la industria nacional se ha visto gravemente afectada. Un ejemplo de ello es la producción de bicicletas que en 2006 produjo 3 millones de unidades, y en 2012 apenas un millón 700 mil.
Ante este panorama, el sector industrial muestra preocupación frente a la entrada del TPP, pues con este acuerdo se podrá triangular mercancía proveniente de Asia con mayor facilidad, dijo.
Como parte de esta reforma, los tratados de libre comercio deben ser reestudiados con base a sus resultados, además de integrar a la Comisión Reguladora de Comercio Exterior a representantes industriales y especialistas en la materia, pues actualmente sólo está conformada por funcionarios de secretarías de Estado, Banco de México y Comisión Federal de Competencia, afirmó.
Por su parte, Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, señaló que “el TPP representa la posibilidad de actualizar el TLCAN, introduciendo capítulos no contemplados como comercio electrónico y desarrollo de las pequeñas y medianas empresas”.
Otra oportunidad que ofrece el TPP es “enfocar nuestra estrategia en una región que hemos descuidado y la que más ha crecido económicamente en los últimos 10 años”, dijo.
