¿Qué temas dejó pendientes Blake Mora en la Secretaría de Gobernación?

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Cuando Francisco Blake Mora asumió la Secretaría de Gobernación (Segob), en julio 2010, declaró que una de sus principales tareas sería “recuperar la seguridad” de México mediante el trabajo coordinado con los gobernadores y los alcaldes.

Pero la seguridad y el diálogo con autoridades de otros niveles fueron sólo dos de las responsabilidades que Blake tuvo que encarar durante su desempeño al frente la dependencia, encargada de la política interior del país y la más importante del gabinete presidencial.

Gobernación tiene entre sus facultades la relación del Ejecutivo con el Congreso de la Unión, la comunicación con los gobiernos estatales y municipales en temas como la seguridad y la atención a desastres naturales, vigilar que los medios y los ministros religiosos acaten los reglamentos existentes, así como elaborar la política migratoria y de protección civil.

Tras la muerte de Blake el viernes luego del desplome del helicóptero en el que viajaba, esas funciones fueron temporalmente asumidas por el subsecretario de Gobierno, Juan Marcos Gutiérrez, mientas el presidente Felipe Calderón nombra a un nuevo secretario. Blake fue el cuarto titular de la dependencia, que antes ocuparon Fernando Gómez Mont, Juan Camilo Mouriño —quien falleció en otro accidente aéreo— y Francisco Ramírez Acuña.

“(El secretario de Gobernación) es el responsable del orden interno del país”, dijo el académico Macario Schettino, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). “(Blake) fue un secretario de perfil bajo, que no estaba fundamentalmente en los medios, sino que realizaba las negociaciones a puerta cerrada, y por la poca información que tenemos lo hizo razonablemente bien”.

Alberto Olvera, profesor de la Universidad Veracruzana, coincidió en que Blake tuvo un “bajo perfil” en Gobernación. Sin embargo, a diferencia de Schettino, consideró que su estrategia de “negociación en corto” no sirvió para impulsar la agenda gubernamental en áreas como el Congreso.

Operativos y diálogos

Apenas en octubre, Blake encabezó el inicio de operativos de seguridad en tres zonas de la nación afectadas por las actividades de la delincuencia: los estados de Veracruz y Guerrero y la región de la Comarca Lagunera, que abarca Durango y Coahuila. En las tres operaciones participan autoridades federales, estatales y municipales.

El gobierno federal asegura que gracias a esos operativos ha disminuido en 73% y 55% el número de homicidios en Veracruz y Guerrero, respectivamente, mientras que no ha dado a conocer los resultados obtenidos en la Laguna. Durante el anuncio de las operaciones, Blake declaró que el “seguimiento puntual” de su desarrollo sería su responsabilidad.

Poco después de asumir el poder, en diciembre de 2006, Calderón lanzó en varios estados del país una serie de operativos contra la delincuencia,  apoyados en la acción de las Fuerzas Armadas (el Ejército y la Marina). El gobierno sostiene que la estrategia ha permitido debilitar a los criminales, pero académicos, ciudadanos y organizaciones civiles exigen que sea modificada, pues aseguran que ha generado más violencia.

Desde 2010, las autoridades han realizado encuentros con algunos de esos sectores para discutir la política de seguridad. Al frente de Gobernación, Blake fungió como organizador de esos espacios.

José Luis Piñeyro, uno de los académicos que participaron en esos diálogos, explicó que el papel de Blake en esos actos fue de “moderador” entre las partes, y que durante su periodo al frente de la Segob se desempeñó como un defensor de la estrategia oficial contra la delincuencia.

“No creo que vaya a haber un cambio (en la política de seguridad) al margen de la persona”, dijo Piñeyro, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). “Quien quede en lugar de Blake va a seguir con la misma estrategia anticriminal de Calderón”.

Otro de los espacios donde Blake representó al gobierno federal fue en los diálogos con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad encabezado por el poeta Javier Sicilia, que exige una mayor atención a las víctimas de la violencia en el país.

Las reformas atoradas

En el plano político, Blake impulsó en el Congreso dos iniciativas consideradas clave por gobierno federal: el proyecto de Reforma Política y la Ley de Seguridad Nacional.

La primera fue presentada por Calderón en diciembre de 2009 e incluía puntos como permitir la reelección consecutiva de legisladores y alcaldes, disminuir el número de legisladores, la segunda vuelta en la elección presidencial y las candidaturas independientes.

En abril de este año, el Senado aprobó un dictamen que retomaba algunas propuestas del gobierno, como la reelección, pero ese y otros aspectos fueron retirados del documento por la Cámara de Diputados. Los senadores reiniciaron esta semana el análisis del texto avalado en la Cámara baja.

“Dada la trascendencia de la Reforma Política, era importantísimo de parte del gobierno promoverla”, dijo Olvera. “Creo que su sucesor (de Blake) tendría que asumir un papel más protagónico en ese campo”.

El otro proyecto, la Ley de Seguridad Nacional, fue aprobado por el Senado y se encuentra en la Cámara de Diputados, aunque ha generado polémica entre ciudadanos y organizaciones civiles, que consideran que dará pie a violaciones a los derechos humanos. En contraste, el gobierno sostiene que busca regular la actuación de las Fuerzas Armadas en la lucha anticrimen.

“Indudablemente, le tocará al secretario de Gobernación empujarla, es de asumirse que el presidente no querrá terminar su sexenio (en diciembre de 2012) sin una Ley de Seguridad Nacional”, dijo Olvera.