Al participar durante la semana cultural de China en el Palacio Legislativo de San Lázaro, confirmó que hay grandes oportunidades para México, ya que es el segundo socio comercial de China.
Destacó que tan sólo el año pasado el comercio con esa nación fue de 44 mil millones de dólares aproximadamente, además de que existen más de 70 empresas chinas en México.
Un objetivo de la Comisión de Relaciones Exteriores es ampliar las relaciones bilaterales en comercio, turismo y cultura, fortalecer los lazos de amistad, establecer mecanismos de comunicación e invitar a empresarios chinos a invertir en México.
Indicó que las relaciones entre ambos países van a la vanguardia, se desarrollan y profundizan cada vez más, ya que tan sólo el año pasado el comercio bilateral ascendió a 43 mil 850 millones de dólares.
“El hecho de que el comercio bilateral haya mantenido un crecimiento estable, cuando las transacciones productivas entre China y América Latina mostraron un ligero descenso, demuestra el vigor y la potencia de cooperación entre ambos países”, enfatizó el diplomático.
Mencionó que la participación china en la economía mundial se elevó de 1.8 por ciento en 1978 a 15 por ciento en la actualidad.
“La apertura al exterior ha permitido que nos adaptemos a un desarrollo económico mundial, a fin de alcanzar un mayor nivel de desarrollo; sin embargo, enfocaremos una nueva ronda de apertura donde países como México tengan ganancias compartidas”, enfatizó.
En su plan quinquenal 2011-2015, China estableció metas y tareas para generar un desarrollo con los países que se involucren.
Refirió que en el contexto económico mundial, China logró un reajuste estructural en la industria y mejora de las condiciones de vida de la población.
“Tan sólo en 2015, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 6.9 por ciento para alcanzar cerca de 11 billones de dólares; los ingresos de la población aumentaron 7.4 por ciento; se generaron 13 millones 120 mil empleos adicionales en las zonas urbanas y la producción de cereales reportó un incremento por 12 años consecutivos, para alcanzar 621 millones de toneladas”, detalló.
El sector servicios, destacó, representó 50.5 por ciento del PIB nacional y su consumo aportó 66.4 por ciento al crecimiento económico; en innovación científica y tecnológica se consiguieron avances importantes.
Además, hay ampliación de trayectos de ferrocarriles y autopistas y también se estableció la mayor red de comunicación inalámbrica de cuarta generación en el mundo.
China el mayor país comercial en bienes y uno de los principales emisores de inversión extranjera directa; la tasa de urbanización superó 50 por ciento y el consumo energético disminuyó 18.2 por ciento mientras que la infraestructura va en ascenso.
Se avizora que el PIB de China aumente de 6.5 a 7.0 por ciento, su índice de precios al consumidor subirá aproximadamente tres por ciento, se crearán unos 10 millones de puestos de trabajo en las zonas urbanas y la tasa de desempleo se ubicará por debajo de 4.5 por ciento, resaltó.
Para lograr una sociedad modestamente acomodada, el gobierno chino prevé adoptar políticas macroeconómicas, intensificar una reforma estructural de ofertas y explorar la demanda interna e impulsar una nueva ronda de apertura comercial, abundó el embajador.
Para 2020, declaró, el PIB de la nación asiática sobrepasará 14 billones de dólares, mientras que los avances científicos y tecnológicos alcanzarán 60 por ciento del crecimiento económico.
Durante más de tres décadas, la economía china ha registrado un crecimiento medio anual de 9.8 por ciento y el PIB per cápita se incrementó de 210 dólares a ocho mil, mientras que el comercio exterior experimentó un incremento anual de más de 16 por ciento en promedio.
“De ahí que nos interese continuar este crecimiento con el apoyo de países como México”, puntualizó.
