En su pedido, México explica que pidió consultas porque “China parece mantener una gran variedad de medidas de apoyo, directas e indirectas, a los fabricantes y exportadores de productos textiles y de indumentaria”, indicó la OMC con sede en Ginebra.
Estas medidas parecen implicar a ciertos tipos de subvenciones, incluidas exoneraciones fiscales, contrarias a las reglas del comercio internacional, según la notificación de México.
Entre las medidas mencionadas por México figuran “exenciones fiscales, reducciones, descuentos, reintegros para ciertos grupos de empresas; (…) exenciones de ciertos impuestos municipales; préstamos bonificados (…) y condonación de deudas contraídas por bancos controlados por el Estado”.
“México afirma que todas estas medidas son subsidios y tienen un efecto desfavorable a los intereses” mexicanos, según el comunicado que también cita medidas, que según México aplica China, como “los precios preferenciales (…) a las empresas, descuentos en los precios de electricidad, exportación y uso del algodón”.
El pedido de consultas constituye un punto de partida formal del procedimiento para solucionar diferendos en el marco de la OMC.
Las consultas dan a las partes la ocasión de estudiar el tema y de hallar una solución satisfactoria sin iniciar un procedimiento. Al cabo de 60 días, si las consultas no permitieron resolver el diferendo, el demandante puede pedir que el tema sea sometido al proceso jurisdiccional de un grupo especial.
