Negocios a ritmo de Samba

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La Asociación Brasileña de las Industria de Máquinas y Equipos para los sectores de Cuero, Calzado y Afines (Abrameq), en conjunto con Apex Brasil, que promueve la exportación de los productos brasileños, buscan exportar la tecnología en maquinaria para las áreas de cuero y calzado a México. 

 

Rosángela Arruda, representante de Abremeq, detalló que México es unos de los principales mercados para Brasil, porque reúne condiciones muy parecidas a aquella nación en cuanto a la producción de calzado y cuero.

“Es un País que tiene una buena tecnología instalada y una mano de obra capaz de operar procesos con tecnología, tiene grandes marcas y una estructura muy consolidada en la industria del calzado localmente”.

De acuerdo con la Secretaría de Economía, el comercio bilateral entre México y Brasil ha rebasado los 10 mil millones de dólares (mdd), predominando las exportaciones de México a Brasil. 

Entre los principales productos que México importa de Brasil destacan el equipo de transporte, químicos, maquinaria y equipos, café y partes para la fabricación de acumuladores industriales, entre otros.

El 70% de empresas fabricantes de máquinas en Brasil forma parte de la Ambreq, y en México 11 empresas que producen más de 100 tipos de equipos han logrado alguna venta o presencia de marca.

Axi Ambiental, BKS, Luvison, Kehl, Kunden Systems, Master, Mecsul, Tecusi, Sulpol, Poppi y NBN son las marcas que buscan colocar su maquinaria en el sector cuero y calzado.

“Lo que buscan es traer un poco de las novedades que tenemos en Brasil, pensando que podemos auxiliar en un desarrollo mayor de la industria mexicana para reducir el número de personas en un proceso productivo, que utilicen menos materiales, menos energía eléctrica, y dar un diferencial competitivo”. 

 

Dirigidas al exterior

 

Debido al desarrollo de la industria y el crecimiento interno de Brasil, las empresas están muy orientadas al mercado externo. 

En los últimos dos años, la industria de máquinas brasileñas aumentó 40% en exportaciones, y espera cerrar 2016 con esa cifra, de la cual, en 2015, México fue el País que más compró. 

El 8 de noviembre del 2010, Brasil y México anunciaron el lanzamiento formal  de las negociaciones  de un Acuerdo Estratégico de Integración Económica (AEIEP) y en el ámbito de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), firmando un acuerdo de complementación económica que abarca cerca de 800 líneas arancelarias. 

En este sentido, para Rosángela Arruda, México es un país que no presenta grandes barreras para importar maquinaria de Brasil, aunado a que el empresario mexicano busca diferenciarse en cuanto a compra de tecnología. 

La representante de la Abrameq describe las negociaciones con México como tranquilas. 

 

¿Por qué voltear al mercado mexicano? 

 

México y Brasil  son las principales economías de América Latina, ya que juntas representan el 62% del PIB regional, atraen el 54% de la Inversión Extranjera Directa, y más de la mitad de la población latinoamericana vive en estos países. 

Además, los fabricantes brasileños de maquinaria han percibido que grandes marcas que estaban fuera de Guanajuato transfirieron su producción al estado; por lo que, al venir a buscar socios comerciales en el País, se enfocan en el Bajío, por su gran producción de calzado y cuero. 

“Buscamos abarcar más mercado porque la industria mexicana es muy extensa, y hasta algunas medianas empresas hacen productos importantes. Hoy la industria del cuero y calzado es un buen cliente para nosotros”. 

 

Enfocados en la tecnología

 

El distintivo de la tecnología brasileña radica en optimizar los procesos y la mano de obra. 

En lo que toca al cuero, han logrado desarrollar equipos que se comunican entre sí de manera exacta y que no generan ningún desperdicio de material. 

En la parte de calzado, son fuertes en cuanto a automatización, que es la parte que regula los mecanismos de funcionamientos de los equipos y garantiza un mayor control de costos y calidad final; en un minuto se pueden fabricar hasta 20 pares de zapatos. 

Cuando se hace una compra en Brasil, la propia empresa realiza la instalación, capacitación y el entrenamiento al personal para que la máquina funcione al 100% de su capacidad. 

“Tenemos en México asesoría local. En caso de no estar presentes, directamente desde Brasil solucionamos cualquier problema que pueda surgir”.

Aunque por el momento se concentran en atender a la industria del cuero y calzado, la maquinaria se puede aplicar en otros ramos, como es el caso de la empresa Axi ambiental, que se enfoca en equipos y sistemas para el tratamiento de aguas residuales, pero que puede ser aplicada en la industria alimentaria o en cualquiera que utilice agua en sus procesos. 

 

México, en la mira

 Rosángela Arruda afirmó que la industria de las máquinas tiene un objetivo muy claro, que es hacer crecer sus ventas en el territorio mexicano, así como introducir un poco de las buenas prácticas de la industria brasileña para aumentar la competitividad entre los mercados y que se produzca mejor con más calidad y menos costos en un menor tiempo. 

“México tiene una industria muy competitiva, se percibe que hay una relación de consumo interno que está cambiando, y su industria tiene la oportunidad no solo de exportar, sino de un crecimiento con respecto al consumo interno en donde la tecnología puede ayudar”.