Retos y oportunidades del autotransporte de carga en la logística automotriz

El autotransporte es una pieza fundamental en la logística automotriz, que guarda sus matices, con pocas empresas consolidadas.

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Retos y oportunidades del autotransporte de carga en la logística automotriz

El autotransporte es una pieza fundamental en la logística automotriz, que guarda sus matices, con pocas empresas consolidadas.

Luego de frenar por completo por la emergencia sanitaria declarada el año pasado, la industria automotriz ha demostrado su capacidad para ponerse en pie, lo cual indica que detrás hay una maquinaria y logística capaces de reactivarse con fuerza para impulsar la recuperación de la economía.

Expertos consultados por TyT, coinciden en que la industria automotriz está conformada por participantes altamente eficientes en el cumplimiento de la demanda de proveeduría, producción y distribución de unidades, dentro y
fuera de México.

Francisco Bautista, socio Líder del Segmento de Manufactura Avanzada y Movilidad de EY, comenta: “La industria automotriz tiene un elevado nivel de madurez: desde la manufactura, la proveeduría y servicios, donde entra la logística. Llevamos muchos años trabajando en entregas justo a tiempo, en el manejo adecuado de los componentes, en la entrega y en la línea de ensamble”.

Para Arturo Frías, autor del libro Logística de Última Milla, la fabricación de automotores y sus partes ha tenido una evolución sorprendente desde la década de los 90 a la fecha, y ello ha derivado en que sea el sector que más ha desarrollado su logística: “Es en donde está la crema y nata en soluciones más asertivas con tecnología, creatividad e innovación”, comenta

“Las mismas armadoras empujaron a los proveedores a manejar un menor costo; un acuerdo es que cada año bajan sus precios, los impulsan a ser más productivos y, obviamente, los armadores trabajan en conjunto con ellos.

Quien hacía los faros del carro, ahora ensambla los frentes para ir generando esquemas de centralización, menor costo de flete, posiciones satelitales, tiempos de respuesta más rápidos y menos inventarios”.
Arturo Frías, autor del libro Logística de Última Milla.

La manufactura se ha convertido en un motor importante en el proceso de recuperación económica y, dentro de ésta, la industria automotriz es un actor protagónico. Al cierre de 2020, este sector representó 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y 18.9% del PIB manufacturero, e ingresó al país 122,932 millones de dólares, cifra que equivale al 31% del total de las exportaciones no petroleras realizadas por México, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Matices dentro de la logística automotriz

El autotransporte de carga es una pieza fundamental dentro de la logística automotriz, que guarda sus matices, con un limitado número de empresas consolidadas y competitivas.

Así lo considera Óscar Ceballos, Delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Guanajuato: “Aproximadamente el 10% de las flotas están capacitadas o cuentan con la infraestructura o las certificaciones que requiere la industria automotriz. Viéndolo desde ese punto, es una gran oportunidad para el mercado”, sostiene.

Refiere que las empresas que forman la cadena de proveeduría trabajan bajo los mismos estándares de calidad y exigen a los transportistas unidades modernas, certificaciones de los operadores, monitoristas y más, lo cual requiere bastante tiempo, dedicación e inversión.

De hecho, considera que los requisitos de contar con conductores con buena reputación, sistemas de monitoreo las 24 horas, reglamentos de tránsito y paradores seguros y autorizados, deben replicarse en el resto de
las actividades manufactureras.

Sobre el espacio, dentro de la logística, para ofrecer el servicio de carga en esta importante industria generadora de divisas para el país, Arturo Frías afirma: “Hay cancha para muchos participantes”, aunque aclara que no es lo
mismo ser un transportista y evolucionar a operador logístico de productos de consumo — lo cual es más simple— que decidir ser un transportista en la industria automotriz que se mueve hacia distintos destinos, ya que se
requieren más sistemas, conectividad y capital humano altamente capacitado.

En este sector están las grandes empresas de logística y los proveedores tradicionales de las armadoras que desempeñan labores y procesos de logística, como manejar el almacén de refacciones, y que tuvieron la capacidad de ir creciendo junto con la armadora.

“Aún hay muchas áreas de oportunidad, pues es un mercado muy competido que depende del proceso y el target que quiere el armador, porque no siempre va a contratar a los expertos, cuando lo que necesita es mover unidades de un punto a otro». Arturo Frías, autor del libro Logística de Última Milla.

En declaraciones por separado, el Socio Líder del Segmento de Manufactura Avanzada y Movilidad de EY, evalúa que en el servicio de transporte de carga dentro del a logística automotriz siempre habrá un espacio para
nuevos competidores, aunque reconoce que es un negocio complejo, cuyo margen no es tan elevado y, en línea con lo expuesto por Ceballos, demanda la adquisición de una flota moderna, el uso de tecnología y personal
altamente capacitado.

“En México tenemos una cultura muy fuerte del hombre-camión, quien juega un papel importante en la logística, más importante de lo que mucha gente cree. En la industria automotriz hay muchos jugadores muy grandes a cargo de los servicios especializados, y también están los más pequeños, quienes hacen posible atender la proveeduría que necesita la fabricación de vehículos y sus partes”. Francisco Bautista, socio Líder del Segmento de Manufactura Avanzada y Movilidad de EY

Un freno indeseado

Si bien su desempeño ha sido favorable, impulsado por la demanda externa, la industria automotriz aún enfrenta retos por la escasez de semiconductores, la saturación de puertos y la falta de contenedores, por mencionar
algunos desafíos derivados de la pandemia a nivel global.

Entre enero y abril, las armadoras instaladas en México produjeron un millón 90,000 unidades, cifra inferior en 16% a su desempeño de igual lapso de 2019; esto, luego de reportar una profunda caída de 28.1% en 2020, de acuerdo con el Inegi.

Francisco Bautista sostiene que la situación es altamente preocupante, porque se trata de una cadena de suministro sumamente compleja; además de que es fácil detener a la industria automotriz, pero reactivarla no lo es,
debido a los tiempos de arranque y procesos previos para aumentar la producción.

Sobre este punto, Frías Flores afirma que quienes están involucrados en la logística son gente de presión que reaccionan con inventiva para solucionar de la mejor manera la escasez de insumos, aunque es inevitable
enfrentar costos.

Al respecto, Ceballos, quien tiene experiencia en el traslado de componentes para este sector, detalla que los problemas en la proveeduría han derivado en cancelaciones de viajes, debido a que las plantas se han visto forzadas a parar por el desabasto de semiconductores.

“Hay empresas que se dedicaban al 100% a la industria automotriz que han reducido el número de unidades, han tenido que cerrar o han sido absorbidas por otras”.

Óscar Ceballos, Delegado de Canacar en Guanajuato.

Participantes en este mercado prevén que la falta de chips perjudique la producción de ligeros durante la primera mitad de 2021, mientras que la expectativa apunta a que será el próximo año cuando la industria recupere los
niveles de producción de 2019.

Fuente:

Nancy Balderas Serrato-https://www.tyt.com.mx/nota/retos-y-oportunidades-del-autotransporte-de-carga-en-la-logistica-automotriz