Argentina: El maíz recupera un lugar en nuestra región

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La Argentina está recuperando el segundo lugar como exportador de maíz, el cual había perdido en manos de Brasil. Así lo destacó un estudio de oferta y demanda de granos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). A nivel local, el maíz resulta un cultivo que se había dejado bastante de lado hace unos años, pero las mejoras que ha ido teniendo en su valor han hecho que esto cambie, ya que los productores empiezan a apostar más a este cultivo.

En este sentido, la cosecha de maíz de la Argentina ha sido de 28 millones de toneladas en el mes de junio de este año mientras que en el mismo mes de 2015 fue de 27 millones de toneladas. En tanto, las exportaciones fueron calculadas en 19 millones, frente a los 18 millones del informe anterior.

“En nuestro distrito tenemos que hablar de un promedio histórico con un rango que abarca entre las 8000 y 15.000 hectáreas contra 40.000 o 50.000 que se siembran de soja. Es una planta que necesita un suelo profundo y bien drenado porque el maíz requiere más exigencias que la soja para tener buenos rindes, explicó el ingeniero agrónomo del INTA de Necochea, Luis Lanzavecchia.

Cabe destacar que nuestro país estaba por detrás de Brasil pero que actualmente ha tenido una caída en la producción quedando nuevamente la Argentina solo por debajo de los Estados Unidos en lo que respecta a la exportación de este cultivo. Si bien es una siembra que tiene altos costos, ha habido un desarrollo en el área y un importante crecimiento debido a los buenos precios que se están dando a nivel nacional.

 

Características

El maíz tiene una madurez que oscila entre los 110 a 130 días, siendo de 110 a 115 días el ciclo ideal para la región sudeste de la provincia de Buenos Aires.

Por su parte, la siembra comienza en el mes de agosto o setiembre aunque esta última se ha retrasado un poco para varios productores de la zona y eso ha afectado directamente a la cosecha que aún se sigue realizando en algunos lotes de la zona. Cabe señalar que, en condiciones normales y con menos lluvias que las registradas, ya para fines de junio debería haber terminado toda la cosecha.

“Las lluvias, que no han sido abundantes pero sí muy seguidas, han complicado la entrada a varios lotes y se ha notado mucha humedad que hace que se tenga que levantar la semilla tarde y con un poco de humedad”, explicó Lanzavecchia.

Como un aspecto positivo que contrarresta las inclemencias climáticas, se puede mencionar que las características propias de este cultivo hacen que pueda permanecer más tiempo de pie que lo que puede ser, por ejemplo, la soja. “Los productores suelen especular con este tema y prefieren terminar primero con la campaña de soja ya que ésta se desgrana y se cae cuando se seca demasiado y el maíz tiene una planta más resistente y puede esperar un poco más”, contó el ingeniero agrónomo.

Respecto a los requerimientos nutricionales de la planta, en general, la fertilización inicial es con fósforo, con un previo análisis de suelo y, a lo largo del desarrollo del cultivo, se va midiendo las necesidades de nitrógeno que tiene con respecto a la expectativa de rendimiento.

Finalmente, para poner en comparación los números de manera más clara, podemos decir que la producción argentina de maíz, que a comienzos de la década del 90 totalizaba unos ocho millones de toneladas anuales, ha experimentado un constante crecimiento, llegando a recolectarse el total de 28 millones que se midieron hasta junio.

Los motivos del crecimiento son muchos, pero entre los principales podemos mencionar: el aumento de la superficie dedicada a su cultivo, la disponibilidad en el mercado de nuevos híbridos de mayor potencial de rendimiento y mejor resistencia a enfermedades y plagas; el incremento en el área fertilizada, la creciente utilización de la siembra directa y el recambio de las máquinas cosechadoras./ (ecosdiariosweb.com.ar)