Educación, el próximo ‘producto’ que Suiza traerá a México

0
201

Suiza, el país con los niveles de competitividad y calidad de vida más altos del mundo, está, por extraño que pueda parecer, en una situación crítica. Su futuro económico con la Unión Europea está en riesgo después de que en la federación helvética se aprobó un referéndum para limitar la población inmigrante, algo que contraviene los acuerdos de libre circulación con la UE y puede tirar los demás acuerdos comerciales.

Ante este panorama incierto, la prioridad de Suiza es abrir más mercados, sobre todo los emergentes, y México no es la excepción. De hecho, es de los pocos países donde ven más oportunidades.

En importaciones, México es el mayor socio comercial de Suiza en América Latina. Precisamente los helvéticos quieren importar otro ‘producto’: su modelo de educación, considerado clave para su desarrollo económico.

Autoridades suizas tienen un plan serio y a largo plazo para colaborar con la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la profundización del modelo dual, que vincula escuelas y empresas para formar personal calificado, sobre todo profesionales técnicos. Otros países, como Alemania, también tienen modelos duales de educación y están arrancando programas piloto.

El modelo suizo, afirman, tiene otra ventaja: la flexibilidad para que los profesionales técnicos sigan estudiando, si quieren, ciencias aplicadas o una licenciatura, algo que puede ser un aliciente en un país donde se ve a la educación técnica como de ‘bajo estatus’.

Pero las necesidades de las empresas y del país apremian. México necesita al menos 1.4 millones de profesionales técnicos en sectores clave para su crecimiento. Para que un modelo como el dual se implemente, se necesita el compromiso de los tres participantes: gobierno, escuelas y empresas, tres jugadores históricamente distanciados en el país. ¿Podrán superar el reto?

 

Situación crítica

Pese a las grandes diferencias económicas, políticas, sociales, culturales y de lenguaje, México y Suiza tienen dos cosas en común: ambos países dependen de un socio comercial (Estados Unidos y la Unión Europea, respectivamente) y la manufactura es un motor importante de sus economías.

Si México tuviera diferencias con Estados Unidos que pusieran en peligro sus acuerdos comerciales, significaría un gran peligro para la economía nacional. En esta posición se encuentra ahora mismo Suiza, paradójicamente, por una iniciativa popular.

La Confederación Helvética es de los pocos lugares en el mundo donde se ejerce la democracia directa. Al año se votan entre tres y cuatro iniciativas populares. Cualquier persona o grupo puede promover una iniciativa; sólo debe juntar al menos 100,000 firmas para que el gobierno, conformado por el Consejo Federal y el Parlamento, la pongan en consideración y sea votada.

En febrero de 2014 se votó una iniciativa promovida por el partido de derecha en Suiza para limitar la inmigración en el país. Ganó el ‘sí’ por un margen muy estrecho: 50.3%.

La iniciativa aprobada pone en un aprieto muy grande al país con su principal socio comercial.

“Se opone a los acuerdos bilaterales que tenemos con la Unión Europea sobre libre circulación, y quiere que pongamos límites a la inmigración. Éste es un caso muy difícil porque ahora tenemos que ver con la Unión Europea si cambiamos los acuerdos o encontramos otra solución”, dice Nadja Obreschkow, líder del proyecto de voto electrónico.

Suena contradictorio que un país cuyo 25% de su población es inmigrante, y en algunas ciudades, como Ginebra, llegue a 50%, haya aprobado un referéndum de este tipo. Obreschkow lo atribuye a que la tasa de participación en las votaciones es baja, alrededor de 42%, y que mucha gente no pensaba que esta propuesta tuviera opciones reales de ganar.

Suiza necesita la población migrante, afirma Philippe Nell, jefe de la División Américas de la Secretaría de Estado para Asuntos Económicos. Así lo demuestran las 300,000 personas de Alemania, Francia e Italia que cruzan diariamente la frontera para trabajar.

El funcionario resalta que éste es un inmenso problema para el país. No sólo está en peligro el acuerdo de libre circulación de personas, sino que otros seis acuerdos bilaterales con la UE, firmados en 2002 y de suma importancia, también pueden caer.

 

Acuerdos bilaterales Suiza-UE

  1. Libre circulación de personas
  2. Para superar obstáculos técnicos al comercio
  3. Contratación pública
  4. Transporte vial
  5. Transporte aéreo
  6. Agricultura
  7. Investigación

Suiza no forma parte de la Unión Europea, pero tiene un Tratado de Libre Comercio que le da acceso al grupo de 28 países. En 2014, las exportaciones suizas a la UE sumaron 119,000 millones de francos suizos (115,583 millones de dólares), 55% del total de sus ventas al exterior.

“Si vamos a tener restricciones a la inmigración, es claro que el crecimiento va a bajar porque antes teníamos cuota de permisos de trabajo y muchas empresas no podrían desarrollarse como quisieran”, agrega Phillipe Nell.

Otro problema en el frente es la fortaleza del franco suizo, que ha mermado la rentabilidad de las empresas. Del 15 de enero al 1 de diciembre de este año, la moneda se ha fortalecido 20% frente al dólar estadounidense. En el mismo periodo se ha apreciado 10% contra el euro.

Un ejemplo es Bobst, firma suiza que tiene 20,000 máquinas de embalaje alrededor del mundo. Sus ventas en 2007 fueron por 1,700 millones de francos suizos; en 2009, en medio de la crisis financiera, cayeron hasta 1,055 millones, y en 2014 subieron hasta 1,300 millones. Giuseppe Santoro, jefe de Relación con Inversionistas de Bobst, dice que de no ser por la fortaleza del franco suizo ya habrían recuperado las ventas de 2007.

“Uno nopensaría que Suiza es un país que hoy está en una situación crítica en algunos aspectos, mirando al futuro y pensando en el crecimiento de la economía”, dice, por su parte, Phillipe Nell.

 

Exportar educación

Frente al clima nebuloso que se presenta en el horizonte, las prioridades de la Confederación Helvética son abrir mercados, en especial los emergentes, para que sus empresas aumenten sus operaciones más allá del ámbito local.

El país tiene proyectos de cooperación económica con Perú, Chile, Colombia, Egipto, Túnez, Sudáfrica, Vietnam e Indonesia. Las características económicas, demográficas y geográficas de México lo ponen como el lugar idóneo para que Suiza haga más negocios.